
Tres líneas y media podría ser el resumen del espacio que la blogosfera "oficial" ha dedicado al anuncio de la programación del Salón del Cómic de Granada de este año.
Algunos se empeñan en olvidar e ignorar que este salón es el segundo del país en número de visitantes, en número de stands, en invitados, en repercusión mediática, en generación de riqueza (o sea en gasto en tebeos) y en cuantos criterios se quieran usar.
No quiero pensar que pasaría, y no me importa ser pesado, si un salón de esta magnitud se hiciera en Mallorca (salvo que lo hiciera Joan Miquel Morey, que por lo visto tampoco cae bien a algunos) o en el País Vasco, o en Asturias o en cualquier otro sitio alejado del ignorado sur, y sobre todo no quiero pensar en que no dirían si no lo hiciera Veleta. La verdad es que tanto prejuicio con la entidad que más eventos de promoción y difusión de la historieta organiza en España ya apesta. Porque resulta que Veleta, pese a pese a quien pese (que en realida son pocos, sólo que gritan mucho y se creen los profetas de la historieta) es la entidad que, repito, organiza el mayor número de eventos de promoción y difusión de la Historieta, 4 en la actualidad y dos más en previsión, con algunas de las mejores exposiciones de comics organizadas en este país (cosa que tampoco se dice nunca), con algunos de los mejores catálogos, con una atención a la historieta española como pocos. Además habría que resaltar que son eventos pensados en buena medida para los que no son lectores asiduos, que no son meros mercadillos, que la repercusión social y mediática es impresionante y muy positiva. Por no mencionar todos los talleres, cursos y labores de apoyo a bibliotecas que realizamos en toda Andalucía. Por no contar la labor de interlocución con las entidades públicas y privadas con responsabilidades en materias culturales. Y así se podría seguir un buen rato.
Esto no deja de ser una pataleta, con razón y razonada, pero pataleta porque sabemos que no van a cambiar, porque para hacerlo deberían asumir que el sector del cómic en este país no es el de hace diez o quince años, que los que antes lo eran todo, ahora son sólo una parte, que ya no controlan el sector como tampoco el mercado, que no representan ni a quienes deben representar, y sobre todo no van a asumir que existen otros actores con voz y con repercusión. Lo bueno es que la realidad es mucho más tozuda que ellos y cuanto más tarden en darse cuanta peor será para ellos y mucho mejor para el cómic español.
Y quien quiera entender que entienda, y quien no que pregunte.